sábado, 16 de noviembre de 2013

Yo no lo pedi

Una de las mayores realizaciones de una mujer es ser madre... viene en nuestra esencia.

Antes de saber que profesión quería tener, sabía que quería tener bebecitos... por eso es que una se la pasa de niña jugando a la casita, a la cocinita y tomando el té con las amiguitas con la muñeca en el brazo...

Aunque lo deseaba mucho... no fue mi prioridad... tenía en claro que debía trabajar duro para lograrme como una persona útil para la sociedad, una persona que pueda ser independiente y valerse por si sola. Tenía claro que quería lograr una carrera y escalar a un buen cargo en ella. Quería además hacer orgullosos a mis padres por todo el esfuerzo que hicieron en costearnos una buena educación a mi y a mis tres hermanos.
Logré mi profesión en la PUCP, saque mi título de Contadora Pública dando mi examen de grado, trabaje dos años en PwC auditando bancos, me casé y me mude a Australia. Allí tras mucho esfuerzo logré convalidar mi carrera y trabajar en contabilidad dos años mas... Todo iba BIEN!!! Siguiente paso??? Acreditarme como CPA (la colegiatura Australiana) y apuntar a una gran firma auditora en Australia... pero no... los dos últimos pasos... quedaron inconclusos...

Sebastián llegó... y fue el momento más feliz de mi vida... no me importo dejar "mis planes" en standby!!! Ser MAMÁ jamás ha sido un obstáculo para lograrse en el campo profesional.
Era el momento de cumplir mi sueño de ser mamá... sin importar los 15 kilos que tenía que bajar... lo había esperado por mucho tiempo... papá y yo ya habíamos sido pareja por 10 años!!!

Fui una feliz AMA DE CASA:) mi rutina era como lo que uno ve en las películas americanas... despidiendo al esposito en las mañanas... haciendo el laundry... alimentando al bebe... viéndolo crecer... sacándolo a pasear en el coche... era feliz!!!... Janette podía esperar... era tiempo de ser la mamá de Sebastian...

Luego entre en una disyuntiva: encargar el segundo o regresar a tiempo parcial a trabajar y retomar "mis planes". La naturaleza decidió y el segundo embarazo llego... y dije... bueno... seguiditos... crecerán juntos... será lindo!!!

Y con la llegada de Santiago... llegó el diagnostico de Sebastián...

La vida y nuestros planes cambiaron totalmente... Regrese corriendo a Perú porque necesitaba el soporte moral de mi familia... porque necesitábamos acceder a terapias URGENTE y las listas de espera en Australia eran de 1 año.

Desde ahí, no soy dueña de mi destino... no decido lo que sucede... todo depende de los resultados de los Informes Psicológicos que van y vienen. Llegó un tercer embarazo y jamás temí por ese bebe, según investigaciones las chances de tener un segundo hijo con autismo son solo del 10%.
La vida se ha empeñado en darme de revolcones con diagnóstico tras diagnóstico... y siento que solo me dejo llevar por la marea y los designios de Dios.

Retomar mi carrera??? lo veo muy lejano... Quien puede reemplazarme en casa??? Quien puede hacer de director de orquesta de tantas terapias??? Quien puede lidiar con los episodios de crisis de mis hijos mejor que yo??? Quien les podría tener la paciencia que necesitan???

Todos los días me pregunto: Porque no estudie algo que hoy me fuese mas útil?

Yo no pedí esta vida... pero es la que me toco... y la asumo porque amo a mis hijos y soy capaz de dar mi vida por ellos... YA SIENTO QUE LA HE DADO... es como si respirara a través de ellos...

Mi nuevo sueño es lograrlos a ellos... entierro mis frustraciones personales... y romperé mi espalda porque ellos logren ser independientes y felices... sobretodo FELICES!

Siento que todo lo vivido antes de la llegada de ellos solo sirvió para formarme... aprendí mientras estudiaba mi profesión a esforzarme al máximo para lograr mis metas, aprendí a ser analítica, a buscar información, no dejarme llevar por todo lo que oigo y sacar mis propias conclusiones, aprendí a trabajar con empeño para resolver problemas con rapidez. Estudiar para mi examen de grado me enseño a organizarme y ser disciplinada y aprobarlo me enseñó que puedo lograr lo que me proponga. Trabajar en auditoría me enseño a pensar con claridad a pesar de la presión y a trabajar sin descanso para cumplir con cada deathline. Irme a vivir tan lejos me enseñó a ser independiente y a conocer mis propias capacidades y limitaciones, a luchar y aprender que todos podemos surgir de cero con empeño y SOBRETODO a desprenderme y no dar valor a lo material
LA VIDA ME PREPARO PARA ESTO SIN YO SABERLO

A veces flaqueo y las rodillas me tiemblan,  pero en el fondo se que soy la más capaz para cuidar y sacar adelante a estos 3 ángeles que Dios envio!

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